#libertad

Arenas

Sólo, vacío y sin rumbo.
Tal vez no esté aquí.
Sino en este mundo.

Finitud

Sólo en estos textos puede uno argumentar que los números no son infinitos.

Prensados

No somos lo suficientemente racionales como para estar expuestos a las noticias.

Canel

De la larga lista de Gobernadores coloniales y Presidentes a la cañona de la República de Cuba, Miguel Mario destaca como tirano apócrifo de turno.

Cronogramados

Sesentava parte de un minuto.

Reproduce la experiencia del transcurso del tiempo sin que conozcas lo que es el tiempo.

Cōnspīrāre

Las teorías de la conspiración inculcan un sentido de superioridad en los creyentes. Es un importante generador de autoestima, lo que los hará resistentes al cambio.

Dolarización de la comuna

Los billetes de dólar no tienen valor alguno, excepto en nuestra imaginación colectiva.

"Sólo se puede comerciar a través de la mediación de La Santa Corona", comuníquese a la Pinta, la Santa María y a todo aquel que dona.

Santo CIMEX de los doblones de oro. Estanco de lo que huela o no a tabaco. Para monopolizar en beneficio de un comunismo feudal que limpia su cocina con tus trapos.

El arte de cocinar con ingredientes robados. Numismática clasista. Prohíbes el dólar. Que el pueblo resista.

Presión a la olla. Centavo al vapor. Liberas el dólar. Qué clase' calor.

Cobrar en centavos. Marchar en centavos.

Subdividiendo al criollo de a peso. Canjeando la riqueza -que constitucionalmente les correspondería a todos- por un dólar travieso. Que se libera, que se prohíbe. Que a los mismos de siempre llega y sonríe.

Aprendimos a adorar a cada uno de los héroes enmarcados en los billetes. El olor a grillete.

La vecina que sueña con freír los huevos que una vez tiró contra el que envía el USD intermitente.

¡Ay, Dolores! Liberar o no al dólar, pero liberar a la gente. Incluyendo a aquellos que aún resisten con una estrella de a peso incrustada en la frente.

Lo que sale del confinamiento

Raíles mucho menos pesados que el viento. Cucharas que se doblan, que se pegan. Ocho y treinta y dos pe eme. Siendo eme una doble uve inversa.

Aún no estamos preparados. Y caminamos a la par de otros, cada vez más introvertidos y apartados. Cuarentenamiento. Cuarentenación. Alienamiento. Alienación.

Ocho y treinta y siete pe eme. Azul nublado. Mi vista deteriorada confundiendo los siete segmentos. Espejuelos para ver el mundo como debió lucir cuando yo era pequeño. Nítido, inmenso. Con muchas preguntas por hacer. Sobre un planisferio de proyección errada, con tanto error cartográfico que generaría de vuelta un sinfín de esferoides oblatos.

A eme. Hacia el proceso de regresión inversa. Como si al planeta hubiese que regresarlo al punto en el que se le trazaron sus primeros meridianos y paralelos para desentenderlo. Retenerlo.

Pe eme. Donde es posible que algún día pueda encontrar un registro grabado de su voz.

Terraforming

Hemos hecho un trabajo tan pésimo en lo que respecta a administrar nuestro planeta que deberíamos tener mucho cuidado antes de tratar de ir a administrar otros.

Libre albedrío

La brecha entre la acción y la reacción es controlable.

Y por ahí andan los dioses, con sus instrumentos de medición adecuados. Examinando la data resultante de la espontaneidad de nuestras reacciones.

Superposición

Tras casi una década sin escucharlo, me sumerjo en el mar de hierro.

Quiero, a propósito, seguir sin entender nada más allá de los instrumentos que convierten al océano en música.

Y comienzo a cantar en mi lengua frases improvisadas que rimen al compás del otro idioma. Superpuestas. Sin que necesariamente tengan sentido.

Bucle

Detrás de los esos dos árboles hay un trillo infinito, que da la vuelta hacia donde estás.

Aprendiendo a volar

Cuando lo necesites, puedes extender ambos brazos hacia el punto de despegue. Y dejarte llevar.

Heish

En mi futuro, el heishismo lo practicaba casi toda la población. Decir internamente heish antes de iniciar un diálogo para concentrarse en hablar correctamente y dar lo mejor de sí.

S/T

Es una pena rotular la intención de no titular.

Porque los títulos deberían preceder a la obra. U omitirse. Pero en ningún caso anunciar su no-existencia, como si fuese un ejercicio común a practicar por quienes deciden dejar de nombrar a sus piezas.

Private hell

El infierno no es lo suficientemente caliente. Pero eso es lo que ellos dicen.

Me callo. Escucho. Y eso que soy de los que no cierran fácilmente la boca.

Cinco mil kilómetros hacia las profundidades de la Tierra, con los labios sepultados por el peso del planeta.

Me encantaría traer de vuelta cristalería de hierro, pero en el núcleo todo se hace tan pesado...

Me callo. Ya no escucho.

Creo que una vez que estás aquí, no es posible regresar del infierno.

Eólica

Pudieras danzar por los aires sin hacerle resistencia al viento.

Topogramas

O tu mente traza cada uno de tus pasos
en ambas direcciones,
o terminas delineando huellas imprevistas
sobre papel
.

Lo que has recorrido.
Más cuánto queda por recorrer.

Him

De hecho, creo que no he nacido para nada, no entiendo qué debo hacer ni qué hago aquí, sea cual fuese la índole o menester, ningún deseo o interés viene nunca en mi ayuda; me levanto porque es la hora, y los fines de semana duermo y duermo porque no sé qué otra cosa hacer: sólo me pongo boca arriba si me canso de estar de costado, o me levanto a orinar si tengo muchas ganas, y luego me siento en el borde de la cama; y como no tengo ganas de nada más y sentado no estoy tan cómodo como acostado, pues me acuesto otra vez. Eso es así. Hasta cuando estoy tomándome un café con mis compañeros del trabajo, lo estoy haciendo porque todos lo hacen, para estar con ellos. Nunca me tomo un café, simulo que me tomo un café. Simulo que hablo con ellos. Hasta creo que simulo que vivo, en ocasiones o a veces, no sé.

Por cierto, los mataremos a todos. La era de ustedes ha pasado.